Ghost in the Shell (2017): Entre el fantasma, el caparazón y la inocencia.

Este miércoles 29 de marzo, tuvo lugar una función de pre-estreno privado de la versión/remake de Ghost in the Shell, a la que tuve la grata oportunidad de asistir. La adaptación a cargo del director Rupert Sanders (totalmente desconocido para mi) y escrita por Jamie Moss y Ehren Kruger, está basada en el manga japonés homónimo de Masamune Shirow y llega hoy a las salas de cine –justamente el mismo día que en 1999 fue estrenada Matrix– y lo hace precedida por diversas críticas (positivas y negativas) y es que, cuando de remakes se trata, siempre hay un listón que superar y mucho más con un clásico de culto, cómo lo es la versión original dirigida por Mamoru Oshii (1995). En Venezuela, a la película se le ha colocado una especie de subtítulo como La vigilante del futuro, algo que podría, de antemano, anunciarnos qué tipo de película es finalmente.

Antes que nada quiero puntualizar que todo remake tiene, necesariamente, dos públicos muy distintos: los conocedores de su predecesora y los que la desconocen, de allí que esta versión no sea la excepción y se enfrente a la expectativa de los primeros y a lograr satisfacer a los segundos. Como un conocedor de la obra gráfica de Shirow y de toda la saga fílmica basada en su obra, trate de no hacerme expectativas innecesarias, sino más bien, traté de comprender que la realización de una versión “occidental” de Ghost in The Shell no tenía por qué ser una imitación de su precedente asiático animado y por ello, el grueso de las críticas centradas en lo que llaman blanqueo (whitewashing) en la industria del cine, a partir de la protagonización de Scarlett Johansson en vez de una actriz oriental para el papel principal, carecen de sentido puesto que la versión asiática de GITS ya existe en su forma clásica animada ¿Por qué esta versión tendría que ceñirse a tal punto del original? Estos purismos terminan siendo, a mi entender, absurdos.

Para cerrar el tema de Scarlett Johansson, debo decir que me agradó mucho en el papel que ejecutó y creo que logró un balance entre la frialdad de un cyborg y la introspección propia del cuestionamiento de su identidad pérdida/nublada. En ese sentido creo que un actor tiene el compromiso de transmitir su personaje, ser uno con éste y para mí: Terminó siendo convincente en su papel.


Ahora entrando en materia: La película en cuestión viene a ser una combinación de elementos narrativos y argumentales de Ghost in The Shell y Ghost in The Shell 2: Innocence (2004). Para los que no lo saben: GITS (abreviatura con la que se conoce esta obra) es la historia de un escuadrón especial de la policía, conocido como la Sección 9, conformado por un pequeño grupo de humanos y cyborgs, cuya función principal es enfrentarse al cibercrimen en una sociedad futurista. Sin embargo, no se trata (solo) de una historia de acción policial, sino de una amplia reflexión en torno a la identidad tras la manipulación genética y cibernética de los humanos y allí es donde, nuevamente, destaca la crítica: Esta versión 2017, resta peso a esa línea argumental/narrativa, si bien creo que no se ha suprimido a tal punto que esta quedé eclipsada y creo entender que al tratarse de una versión para Occidente, era lógico que fuese así, puesto que el pensamiento asiático en ese sentido es mucho más profundo. Entendamos una cosa, el referente Ghost alude a lo que podríamos considerar alma o consciencia de ésta y la relación con el cuerpo que lo contiene (en este caso un caparazón –Shell– cibernético) es en donde reside todo el asunto filosófico del anime, para ir un poco más allá y adentrarse en las posibilidades de la Inteligencia Artificial y la vida en el ciberuniverso no corpóreo.

 

Volviendo a la película y alejándonos de la crítica hacia ella, creo que su mayor logro es su estética: Las tomas cenitales de la urbe futurista, están muy bien logradas, las animaciones y efectos especiales son impecables, creo que en esto, todos coincidiremos. Esta versión de Ghost in The Shell tiene momentos en los que copia al carbón escenas de sus predecesoras (GITS y GITS 2) y logra hacer empatía con nosotros los que ya las tenemos de referentes, o bueno, al menos esa fue la sensación que me embargó al verlas en la pantalla. No me extenderé a hacer una lista de estas escenas porque podría incurrir en spoilers indeseables.

La inclusión de aspectos de GITS 2, permite que ciertos personajes (como Batou, compañero de la Mayor Motoko) adquieran más relevancia y la línea temporal original sea alterada, para dar un sentido más formal a su propuesta narrativa.  Lo cierto es que este guion se toma ciertas licencias que no quiero comentar aquí (insisto para evitar spoilers) pero en todo caso, creo que estos elementos tienen sentido en cuanto debemos entender que un remake también apunta a un público –como dijimos antes- que nunca ha visto su predecesora.

En definitiva, creo que se trata de un buen remake/versión y como siempre recomiendo: Vayan a verla –hayan visto o no las originales- y háganse su propia opinión.

Por cierto, lo más irónico de esta la proyección privada de Ghost In The Shell resultó ser que tuvo lugar en una de las salas 4DX, donde se integran una serie de elementos para enriquecer la experiencia sensorial ante la pantalla: Proyección en tres dimensiones, butacas con movimiento, asientos vibratorios, agua, viento, efectos luminosos, etc. Y lo de irónico resulta del hecho que cuando hablamos de GITS necesariamente hablamos de ciberficción, entre cuyos elementos característicos destacan los avances tecnológicos que permiten a los humanos, androides, etc. obtener características más allá de las limitaciones de sus sentidos de percepción y desempeño físico y allí estábamos nosotros con nuestros lentes 3D, vibrando en nuestros asientos, sintiendo el movimiento vertiginoso, las vibraciones en las butacas ante los impactos de bala o golpes, etc. ¿Irónico, no?

PD: Yo, que si de algo estoy lejos es en ser crítico de cine, pues carezco de la formación formal para ello, suelo evitar algo en lo que muchos críticos suelen caer: No crítico negativamente una película porque no se haya ajustado a lo que yo creería que debía ser; trato de ver y disfrutar la que película que los realizadores han hecho, no mi ideal (si lo tengo).

Houellebecq regresa… Y de qué forma (Lectura de Turno: Sumisión)

No es la primera vez que escribo acerca de Michel Houellebecq en mi blog, la última vez que lo hice fue en ocasión de leer su novela “El mapa y el territorio“, precisamente en Noviembre del 2011, es decir, hace exactamente 4 años. De Houellebecq, de sus libros para ser específico, tanto como del autor, uno puede esperar, siempre, un golpe bajo y certero, como si se tratase de un francotirador: En alguna de sus páginas llegará el disparo preciso y certero; lo cierto es que, como lector asiduo de este autor francés, aunque ya se conozco el riesgo, lo admito: Merece la pena asumirlo. Llegó así el turno de leer su escandalosa novela “Sumisión“, cuyo día de lanzamiento en Francia coincidió exactamente con los sucesos acontecidos en el semanario Charlie Hedbo y cuya portada estaba dedicada, precisamente a sus “predicciones”.ultima-portada-Charlie-Hebdo-atentado_EDIIMA20150109_0446_5

El colmo de las coincidencias, en esta novela, Michel narra una historia que en la que Francia llega a ser gobernada por un partido y un presidente musulman y ¡Puff! El día de su lanzamiento ocurre el triste hecho ya por todos conocidos, lo que llevó al autor a suspender su promoción y salir de Francia en aquel momento, lo cierto es que por ese extraño azar del destino, justamente los nuevos sucesos que sacudieron a la capital francesa, con el ataque terrorista que ISIS se ha atribuido, ocurren mientras leo esta novela, que he tenido que ir leyendo a un ritmo incluso más lento de lo habitual.

¿La razón? Hay novelas cuyas certeras palabras son capaces de paralizarnos, de hacernos reflexionar de un modo que pocas otras cosas son capaces de lograrlo y no lo digo solo por el tema Francia y el Islam, sino porque en sus narraciones, Houellebecq siempre ha tenido, de alguna manera, algo que decirme de la situación socio-política de Venezuela y esta vez no fue la excepción, para muestra este párrafo:

“Probablemente a aquellas personas que han vivido y prosperado en un sistema social dado les es imposible imaginar el punto de vista de quienes, al no haber esperado nunca nada de ese sistema, contemplan su destrucción sin especial temor.”

¿Algún parecido con nuestra realidad cotidiana? ¿No nos preguntamos a diario y nos parece absurdo que haya quienes “no ven” o son testigos silentes e indiferentes del deterioro socio-político y económico de nuestro país? ¿No será que esa pasividad e indiferencia, que tanto nos cuesta creer, responde justamente a eso? Quizás no se inmutan, precisamente, porque no le deben nada a aquel sistema, un sistema que nunca les dió nada o eso creen ellos.

…Continuará…

 

 

Whiplash (Spoiler Alert)

-S P O I L E R T      A L E R T-

Si usted no ha visto esta película (y planea verla) no siga leyendo, hágalo solo luego de hacerse su propia opinión

whiplash_posterMi amigo Yuri Solano me envía un mensaje desde Barcelona hace unos días, me pregunta si ya he visto Whiplash, le respondo que aún no, aunque casualmente, ya tengo una copia en DVD y tengo planes de verla el fin de semana que sigue a nuestra conversación, que termina con una línea de su parte que resume de forma perfecta y magistral la película: Es incómodamente buena.

A esas alturas lo único que sé de la película son comentarios varios de amigos en Twitter y Facebook hablando de ella, en un alto porcentaje bien, incluso elogiándola. Llega el momento de hacerme mi propia opinión: ver la película.

Debo decir, antes que nada, que se trata de una de esas películas impecables desde varios aspectos cinematográficos, como una excelente fotografía, unas actuaciones dignas de aplaudir y seguramente algunas otras cosas y aspectos que no soy quien para calificar, pero también, debo decir que este tipo de películas, incómodas, como la definió Yuri, en las que se les da una vuelta de tuerca a las obsesiones y el dolor humano, no son mis favoritas y aprovecho de aclarar que, por ejemplo, Happiness es una de mis películas favoritas y justamente podríamos decir que trata del sufrimiento humano, pero sin ese exceso incómodamente innecesario, que es otra cosa.

Al terminar Whiplash tuve exactamente la misma sensación que tuve luego de ver Requiem for a Dream, ¿Son necesarias esas vueltas de tuerca de la miseria y el dolor? Supongo que lo es para quien ha realizado la película y eso lo respeto, pero se puede decir mucho, incluso lo mismo –me atrevo a decir- sin la cuota de obsesión sobre la obsesión, sin torcer aún más el trapo a estrujar y sacarle un poco más de sangre, ese sería mi punto, en mi opinión claro.

En lo personal, aunque no soy músico, he estado ligado a ese ambiente por muchos años, de forma directa e indirecta, y para mi, la belleza de la música no reside en su perfección al ejecutarse, reside en su perfección al disfrutarse, tanto para el que la hace como para el que la escucha, ese llegar más lejos de los límites, insisto: en mi opinión, tiene que ver con algo que no es lo que disfruto de la música, ni las manifestaciones artísticas en general.

Hay quienes, para referirse a la película acotan frases como “la delgada línea del esfuerzo“, “la rigidez y la creatividad“, “el liderazgo fascistoide“, “la responsabilidad de tener un don” o “la búsqueda de la excelencia“, todo ello amparado bajo la premisa que la película es la historia del talento de un baterista en formación académica y la rigurosidad de un profesor.

the-teacherEl meollo del asunto está en la explicación que el profesor da acerca del por qué aplica su estilo de enseñanza: hacer que las personas den más de si, más allá de lo que se creen capaces, etc. Sobra decir que no comparto ni su estilo, ni la actitud pasiva del alumno ante los abusos que sufre, cuya obsesión termina siendo más satisfacer a ese profesor que sentirse bien consigo mismo, o bueno esa es mi lectura. A mi modo de ver los sacrificios que uno hace en la vida, debería hacerlos para uno, no para satisfacer a nadie, probarnos a nosotros mismos y no para aprobar un examen ante otros. ¿Un temazo no?

El caso es que Whiplash (que por cierto significa, literalmente latigazo) no plantea esa diatriba, quizás por eso, no termina de parecerme algo más allá de una buena película, impecable como he dicho, en muchos aspectos cinematográficos, pero innecesaria en aspectos más humanos y no, no me refiero a que su director debería censurarse y suprimir lo que él consideró necesario para expresar lo que quiso, pero llega un punto en que la película termina regodeándose en el sufrimiento y el dolor de tal modo que termina haciendo una apología a esa patética metodología de enseñanza.

Cuestionar que el talento de Charlie Parker, que es citado en la película varias veces, emergió tras un maltrato, es una opinión del todo refutable, si diésemos por cierto que para la genialidad hay que sangrar, estaríamos afirmando lugares tan comunes como esa tontería de que “amor sin sufrir no es amor” o algo peor. Y no es que la vida de músicos como Bird no estuviera signada por el sufrimiento personal, pero de allí a “justificar” su grandeza a partir de eso, hablamos de algo muy diferente.

#25Canciones: 14/25 Una canción que me recuerda a mi esposa

Como novia no tengo, sino esposa, tuve que cambiar el tema del Día 14 en el reto de las #25Canciones, ella, a fin de cuentas de amiga, pasó a novia y de allí a esposa, así que vale por todos los ítems. Nos hemos lanzado cientos de canciones juntos, una de las mejores cosas que hemos hecho juntos es ir gritando a todo volumen canciones en el carro, entre ellas un clásico de Los Rodríguez que por supuesto me la recuerda en esos gratos momentos por aquello de Mi enfermedad

#25Canciones: 13/25 Una que me recuerda a una ex-amiga

Seguramente no leerá esto y lo lamento, está allí en su lugar, viviendo su vida y yo la mía, es extraño pero bueno, sucede, cada quien tomó su rumbo en algún momento, pero igual quedan las horas de vuelo, nadie nos quita lo bailado, como dice el dicho, ni las muchas canciones escuchadas, esas que nos forjaron en nuestros muchos años de amistad, en fin, todo arde si le aplicas La chispa adecuada

#25Canciones: 12/25 La última que haya escuchado

Aunque parezca mentira, al escribir este post correspondiente al día 12/25 de las 25 Canciones que he venido haciendo, me di cuenta que hoy no había escuchado ninguna canción, pero por suerte, en la madrugada, mientras terminaba de trabajar para poder arrancar la semana con las reuniones de turno, escuché por primera vez, de largo a largo, el nuevo disco de Lana del Rey: Ultraviolence, así que, la última canción que escuché sería, precisamente una de ese disco, Shades of CoolThis girl kill me in trocitos…

Lana-Del-Rey-Ultraviolence-2014

#25 Canciones: 11/25 Una del soundtrack de mi película favorita

De las cientos de películas que he visto en mi vida y unas cuantas que me gustan un montón, la poética visual de In the mood for love de Wong Kar-Wai destaca por sobre todas ellas y en un ejercicio de sinceridad, creo que es mi película favorita de la vida, más allá del fanatismo por Star Wars que me caracteriza. Del hermosísimo soundtrack de In the mood for love, sin duda la canción Yumeji’s Theme de Shigeru Umebayashi, es algo de un sublime que se agradece…